Pasando el tiempo, se concreta la existencia del primer club en el mundo: el Sheffield FC. Y así sucesivamente otras regiones inglesas siguen al pueblo ubicado en South Yorkshire. Notts County y Aston Villa son algunos de los ejemplos. Y cada uno representando un pueblo o una comunidad; por ejemplo el Arsenal fue fundado por una armería especializada en cañones, el Fulham a su vez era representado por feligreses de la parroquia St Andrews de Londres, el Manchester United fue creado por el depto. de carga y mantenimiento Lancashire and Yorkshire Railway Company, etc.
Pasando los años, el fútbol fue ascendiendo su popularidad y especialmente en los barrios más pobres. Cada derbi era una verdadera guerra entre ciudades que eran rivales, y reiteradas veces los enfrentamientos terminaban con batallas campales entre los hinchas. En la década de los 60', aproximadamente después del Mundial de Fútbol de 1966; se creó una definición a esos hinchas buscapleitos: los hooligans. Eran personas que trabajaban en las industrias, marginados socialemente, y la mayoría era joven; aunque hay excepciones, como jefes de grupos de trabajos pequeños que asistían a cada evento.
En los tiempos de 1960 y 1970 se producían los famosos Bloody Sunday, En cada partido de fútbol en cualquier país de las islas era predecido o antecedido por enfrentamientos de barras hooligans, sea dentro de ellas o entre otras de diferentes localidades.
Cuando la Dama de Hierro, Margaret Thatcher, asume el cargo de primera ministra entre 1979 a 1990 le declara la guerra a las violentas barras inglesas con duras, y muchas veces turbias, medidas.
La reconstrucción de estadios para contar los asientos e identificar a los hinchas conflictivos, revisión exhaustiva en la entrada del estadio a todos los hinchas, y represión excesiva por parte de la policía son ejemplos de las maniobras de la primera ministra. Los efectos de esas acciones poco a poco comenzaban a resultar: los hooligans eran contenidos por abundantes policías, se prohibía la entrada de personas borrachas o con alcohol, bengalas, o cualquier objeto que pueda ser utilizado como proyectil. Mas como el proceso iba demasiado lento, Thatcher empezó a jugar sucio: le daba un poder desmedido a la policía, como por ejemplo echar a hinchas injustificadamente o detener a personas porque, según los informes, no respetaban sus decisiones o no les hacían caso. La situación de los estadios estaba fuera de control, y algunas veces llegaron a límites insospechados.
Tragedia de Valley Parade
El 11 de Mayo de 1985 en el estadio Valley Parade, se disputaba el último partido de la Third Division entre el Bradford City, que celebraba el ascenso a la Second Division, y el Lincoln City. Antes del término de la primera fracción, el réferi suspedió el partido 3 minutos antes del descanso por un incendio que ocurría en la tribuna principal. Las personas intentaron escapar por los tornos de entrada, pero estos se encontraban cerrados como medida para prevenir que los espectadores entraran sin pagar, las que finalmente fallecieron. Investigaciones posteriores determinaron que la causa fue un cigarro mal apagado que prendió con restos de basura acumulados por años, además la antigüedad de las tribunas ayudó a la rápida propagación de las llamas. Se calcularon 56 muertos y 265 heridos.
El gobierno apuntó de culpables a los hinchas y liberó a la policía de responsabilidades; sin embargo, poco después el gobierno compensó monetariamente a las familias de las víctimas. Luego se aplicó como medida de prevención la remodelación de los estadios. Equipos como el Chelsea sufrieron esta medida, pues casi llegaron a la quiebra por los gastos que requería la remodelación, ya que el dinero tenía que salir del bolsillo de los clubes y el gobierno no prestó montos, lo que les tomaba años en construir una tribuna.
Tragedia de Heysel
Ocurrida el 29 de Mayo de 1985, es considerada como el mayor desastre europeo de la época moderna del fútbol. Ese día se disputaba la final de la Copa de Europa (Champions League actualmente) entre la Juventus, compuesta por el goleador del Mundial de fútbol de 1982 Paolo Rossi, el pilar de la Francia campeona de la Eurocopa de 1984 Michel Platini, la leyenda bianconeri Marco Tardelli, el caballero de noche Zbigniew Boniek, entre otros; y el Liverpool de Kenny Dalglish, Ian Rush, etc. Había un tenso ambiente en Bruselas, pues ambos conjuntos se habían enfrentado en la Recopa Europea, ganó la Juventus; y esa final además se enfrentaban los 2 clubes más fuertes a nivel Europeo.
En una zona de las tribunas coincidieron las barras bravas reds y bianconeris. El caos sucedió 1 hora antes del partido. Los hooligans más exaltados de Merseyside, la mayoría en estado de ebriedad, comenzaron a lanzar objetos a los seguidores de la Juventus y se precipitaron a estos. Los hinchas turineses más cercanos al lugar de la trifulca intentaron escapar, abarrotándose en el otro extremo del sector, aplasantdo a cientos de personas italianas. Los hinchas de otros sectores saltaron a la cancha para socorrer a los suyos con palos y botellas. Las fuerzas de seguridad fueron al sector para parar esa situación, pero como era tan grande no pudieron hacer más que sacar las vallas de seguridad con el fin de liberar a la gente que se estaba ahogando. Luego de eso las ambulancias llegaban al mismo terreno de juego para aplicar primeros auxilios a los más críticos, pero eso no pudo impedir la muerte de 39 personas que fueron asfixiadas por la multitud. Aparte se contaron a más de 300 heridos.
A pesar de los hechos, la UEFA dio el permiso para el puntapié inicial. Este hecho causó una polémica mundial, pues la mayoría de los cuerpos estaban arrojados en algunas partes de la cancha.
Informes posteriores culparon a 14 hinchas del Liverpool y los clubes ingleses, quitando a la UEFA de toda culpa. Los mayores afectados fueron los equipos de la liga inglesa, porque la organización europea de fútbol los sancionó con la marginación de estos para cualquier torneo europeo durante 5 años, y al Liverpool con 10 (aunque la sanción se redujo a 6); y la gran generación de futbolistas que había en la época como Gary Lineker, Mark Hughes o Paul Gascoigne se vieron obligados a emigrar de Inglaterra para poder jugar copas europeas; además cortó la gran racha de los equipos ingleses de títulos consecutivos ganados por el Liverpool (3 copas), el Nottingham Forest (2 títulos), y el Aston Villa (1 trofeo) en la Copa de Europa, en el período de 1976 a 1984. Socialmente, los hinchas ingleses obtuvieron mala fama a nivel europea (especialemente los del Liverpool, los que llegaron a ser nombrados como una "vergüenza y desgracia para el país, así como para el deporte del fútbol").
Tragedia de Hillsborough
Sin dudas que esta es la más dramática de todas. Mañana será la vigésima cuarta conmemoración de el desastre que arrojó 96 muertos, todos ellos hinchas reds. El encuentro a disputarse ese día era el Liverpool-Nottingham Forest en el Hillsborough Stadium, Sheffield; y era válido por la semifinal de la FA Cup.
A diferencia del desastre anterior, en este no hubo incidentes ni disturbios, sino que fue causado por una mala organización, un exceso de público y el mal estado del estadio. En un principio, a los supporters del Liverpool se les asignó el sector más reducido, siendo que ellos eran una hinchada muy numerosa; y a los del Nottingham Forest se les indicó la tribuna con más capacidad.
6 minutos después del comienzo del partido, el árbitro lo detuvo por una invasión de hinchas al campo. Todos pensaban que era otro caso típico de hooliganismo, mas después se dieron cuenta de lo que realmente sucedía. La apertura de las entradas al estadio como medida de desatochamiento fue el gran error que causó la sobrepoblación de las tribunas designadas para los reds. La policía no dejaba a la ambulancia asistir al lugar del desastre porque ellos se iban a encargar de los hooligans, teniendo una actitud negligente con todo lo que sucedía. La gente de las tribunas superiores salvaron a unos pocos a través de la subida de estos, y casi la totalidad de los que quedaron abajo se ahogaron.
Después del triste acontecimiento, el gobierno de Margaret Thatcher dictó medidas radicales, como el Informe Taylor o el Football Spectators Act, cuyo fin era sacar definitivamente a los hooligans de los estadios. Además la dama de hierro culpó directamente a los hooligans de la tragedia y liberó de cargos a la policía.
En las medidas que utilizó, se destacan la prohibión de venta de alcohol; sacar las vallas de los estadios, subir los precios de las entradas, introducir el sistema de tarjetas para hacer un seguimiento de cada espectador, etc. Y para que todo esto tuviera un apoyo total, sea socialmente, políticamente y a nivel de clubes; el gobierno falseó datos: inventaban que los hinchas heridos o fallecidos estaban en estado de ebriedad, alteraban las identidades de los fallecidos; y también les entregó un poder total a las fuerzas policiales.
Después de las declaraciones de Thatcher, las familias afectadas por el desastre crearon campañas de beneficencia, cuyo único fin era "darles justicia a los 96 que murieron sin culpa alguna, y, sin embargo; los siguen acusando" (Justice For 96). Finalmente, el 12 de Septiembre del año pasado, el primer ministro inglés David Cameron pidió perdón a las familias por los fatales errores que hizo la policía, y sobre todo Margaret Thatcher. Posteriormente a las disculpas del gobierno, muchos hinchas sienten que por fin se le hizo justicia a las víctimas.
Después de todas estas medidas aplicadas de Thatcher, poco a poco el hooliganismo fue desapareciendo de los estadios, y el fútbol se convirtió en el espectáculo que vemos actualmente. Pero detrás de esa linda portada se esconden turbios actos de falsificación de datos, abuso policial, y constante persecución a los hinchas, sin discriminar a los hooligans con la gente normal. Además las entradas tienen un costo que es inaccesible para la gente de clase media y media-baja, convirtiendo al fútbol inglés en un espectáculo para los turistas o la gente adinerada, y dejando a los hooligans, que son de clase baja, a la deriva.
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